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7 Secretos que tu pastor desearía poder contarte  
(Pero probablemente no lo va a hacer) 

Por Shane Bishop
www.churchleaders.com
Traducido por Sofía Soriano para MENTOR LLC

La mayoría de los pastores que conozco tienen llamados claros al ministerio, trabajan largas horas, llevan cicatrices de la batalla, a veces se desaniman, y luchan por equilibrar la vocación y la familia. Realmente tienen corazones de siervos, pero son humanos y hay algunas cosas consideradas que las personas en las bancas pueden hacer para apoyar a sus pastores. Si pudieras ser una mosca en la pared cuando los pastores hablan entre sí, estarías sorprendido grandemente por lo que oirías y la frecuencia con que se oyes las mismas cosas una y otra vez. 
Aquí hay siete cosas que a su pastor le encantaría decirle (pero probablemente no lo hará):

1.  No me des otro libro para leer
Leer toma horas, y leer un libro de algo que a tu pastor no le interesa simplemente nunca va a ocurrir. Si le preguntas el próximo domingo si leyó el libro, pones a tu pastor en una situación muy incómoda. “Eso nunca va a ocurrir” suena muy duro, y “Lo voy a leer esta semana” probablemente no es verdad. Si quieres que tu pastor lea un libro, recomiéndalo, dile por qué piensas que sería una bendición, y resúmelo en un corto repaso de 250 palabras. Ellos lo pueden comprarlo ellos mismos si quieren leer más. 

2. No te quejes de algo justo antes de la alabanza
Esto establece que tu necesidad de desahogarte es más importante que la gente en el santuario pueda recibir lo mejor que tu pastor tiene para ofrecer.  Los pastores saben que a veces hay discontinuidad en la iglesia, pero justo antes de comenzar el servicio NUNCA es el momento adecuado para hablar de estos temas. Nada arruina un sermón más rápido que una persona que se queja.

3. No llegues a la oficina sin avisar y esperes que deje todo lo que estoy haciendo.
Los pastores trabajan bajo plazos de tiempo. Tenemos que escribir artículos, llenar reportes y escribir y preparar sermones. Cuando un funeral o una emergencia suceden, esos plazos se mantienen fijos, muchas veces creando tardes de preparación de alta presión.  Alguien que llega sin avisar solo para charlar simplemente aumenta la tensión. Tu pastor es un profesional, por favor llámalo y haz una cita para que él te pueda dar toda su atención. 

4. No me llames a mi casa a menos que sea una emergencia.
Si es una emergencia, LLAMA, pero si puede esperar hasta mañana, espera. Los matrimonios pastorales son afectados negativamente cuando una cena familiar, una noche de películas, unas vacaciones, o un evento de la escuela es interrumpido por algo que fácilmente podía haber esperado hasta el próximo día. 

5. No comuniques tus frustraciones por email.
En los días antiguos, era más difícil mandar mensajes de odio.  Tenías que encontrar papel y lápiz, escribir una carta, tomar un sobre, comprar una estampilla, y ponerlo en el correo.  Este proceso podía tomar horas, y muchas veces la carta era interrumpida  por el escritor en el proceso y destruida. En estos días, tú puedes desahogarte de tus frustraciones en segundos y hacer mucho daño. Nunca comuniques tus sentimientos negativos o frustraciones a través de un e-mail. Va a ser recibido en la peor manera posible 100% de las veces.  

6.   No esperes una larga conversación el domingo por la mañana. 
Tu pastor tiene que hablarle a la mayor cantidad de gente posible que entrar y sale de la iglesia. En un domingo, yo hago contacto personal con cientos de personas. Si tú necesitas más de 10 segundos del tiempo del pastor, entonces espera para otro momento. 

7.  Recuerda que todo lo que dices llega a  mí 
La mayoría de los miembros no creen esto, pero es verdad. Hay docenas de personas en cada iglesia que corren a decirle al pastor cada cosa mala que alguien está diciendo de ellos. Ellos consideran que esto es su don espiritual y su ministerio. TODO llaga al pastor. Si vas a hablar detrás de la espalda del pastor, di cosas muy buenas. Eso también llega al pastor y crea confianza. 

Todas las iglesias quieren pastores emocionalmente saludables con matrimonios fuertes, buenas familias, y pasión incansable (inagotable) por el ministerio. Las congregaciones que siguen estos siete sencillos pasos irán muy lejos en poder asegurarse de esto! 

Sobre el autor: El Pastor Shane, llevó la Iglesia de Cristo de 200 a 1,800 miembros desde su nombramiento en 1997. El vive en Belleville, Illinois con su esposa Melissa. Tiene 2 hijos y 4 nietos.

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